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La
utilización moderna del jengibre se remonta a principios de los años 80,
cuando un científico descubrió por casualidad que durante un resfriado,
el jengibre disminuía las náuseas. A este descubrimiento le siguieron
una serie de estudios que permitieron demostrar la eficacia de la planta
para prevenir mareo en viajes y tratar los trastornos digestivos. En la
medicina árabe se utiliza para estimular la líbido (lo que ha favorecido
su popularidad).
Tiene propiedades antiinflamatorias y por eso alivia la artritis y la
artrosis. Ayuda a bajar el colesterol, a bajar la presión sanguínea y a
prevenir los coágulos sanguíneos.
Posología:
Infusión en dosis de 12 g por litro de agua, distribuida en tres tomas
al día, antes de las comidas.
Está contraindicado en el embarazo. En algunas personas provoca
malestares como acidez estomacal. |