ÍNDICE ALFABÉTICO DE PLANTAS MEDICINALES

 
 

 

FITOTERAPIA

Básico

Plantas

Tratamientos para:

Antienvejecimiento

Aparato urinario

Cansancio

Circulación

Enfermedades mujer

Huesos-Articulaciones

Insomnio-Nerviosismo

Piel-Belleza

Problemas respiratorios

Sobrepeso

Retención líquidos

Tensión-colesterol

Trastornos digestivos

Cremas

Deportistas

Dejar de fumar

Infusiones

VITAMINAS

Guía práctica

Soluciones

Para mujeres

Para hombres

Para niños

Para adolescentes

Para mayores

Para embarazadas

Para deportistas 

 

NUTRICIÓN

Enfermedades comunes

Propiedades alimentos

Menús

Zumos

Retención líquidos

Síndrome premenstrual

Dieta grupo sanguíneo

Grupo 0

Grupo A

Grupo B

Grupo AB

DEPURACIÓN

Depuración natural

Programa 30 días

Programa 9 días

Fin de semana

Miniayunos

Dieta líquida

 

 

 

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Bambú (Bambousa arundinacea L.)

En medicina natural los chinos recogen de los nudos del tallo un exudado que se llama barbosa.

El bambú destaca por su alto contenido en sílice. Este oligoelemento abundante en la naturaleza ha disminuido su presencia en la alimentación moderna. Sin embargo el sílice es una sustancia importante para el cuerpo, sobre todo para piel y huesos. Entre sus propiedades destaca que estimula la síntesis del colágeno contenido en los tejidos óseos y conjuntivos, facilitando así la reconstitución del cartílago destruido a causa de las enfermedades articulares como la artrosis.

A esto se añade un efecto remineralizante que puede ser beneficioso en la menopausia.

  Remineralizante.

Bardana (Arctium majus Bemh.)

La raíz de bardana es una fuente importante de inulina, un glúcido parecido al almidón y de acción similar a la penicilina. También contiene polienos, sustancias que tienen propiedades antibacterianas y antifúngicas. Estas sustancias son valiosas para tratar numerosas acciones cutáneas como acné, fonúnculos etc...

Además también posee propiedades depurativas asociadas a la presencia de ácidos alcoholes, estos compuestos drenan del organismo todas las toxinas que contribuyen a la aparición de espinillas y favorecen su eliminación a nivel hepático.

Su eficacia aumenta cuando se asocia con el pensamiento

  Acné, eczema, úlceras varicosas, psoriasis, trastornos de la piel.

Berro (Nasturtium officinalis)

Contiene hierro, calcio, fósforo, arsénico, azufre, manganeso, cobre y zinc. Es muy rico en vitamina C y también contiene vitamina A, B, E y PP.

Propiedades: Actúa sobre la mucosa respiratoria, tos, catarro, bronquitis crónicas. Es recomendable para los que padecen tuberculosis. Es antianémico y mineralizante. Tonificante de los órganos digestivos, depurativo, diurético, descongesiona el hígado y la vesícula.

Debe consumirse crudo, ya que cocido pierde todas sus propiedades.

Para un efecto terapéutico más intenso puede ingerirse en forma de zumo. Como su sabor es muy fuerte puede mezclarse con otras plantas o caldos.

Mezclado el zumo de berro con miel, en una proporción de 300 gramos de jugo con 400 gramos de miel, combate la bronquitis y la tos. Se aconseja una cucharada sopera de 3 a 5 veces por día.

Precauciones: Esta contraindicado en grandes cantidades durante el embarazo. Tampoco debe darse a niños menores de 2 años.

 

Afecciones respiratorias, diurético, depurativo.

 

Boldo (Peumus boldus Mol.)

La hoja del boldo contiene un aceite esencial y alcaloides entre los que destaca la boldina. Propiedades: Estimula la secreción biliar favoreciendo así la digestión. Favorece igualmente la eliminación de cálculos biliares gracias a su acción colerética.

Se utiliza en las afecciones de hígado y de la vesícula biliar.

También se utiliza para facilitar la digestión tras una comida copiosa.

Puede prepararse en infusión, una cucharadita de hojas desmenuzadas por taza. Se pueden tomar 2 ó 3 tazas diarias.

Precauciones: Irrita la mucosa del estómago si es usado en grandes cantidades

 

Estimulante de la secreción biliar, insuficiencia hepática, digestión difícil.

Aceite de borraja (Borago officinalis L.)

A partir de sus semillas se extrae un aceite muy rico en aceites grasos esenciales (ácido gammalinolénico, ácido linoleico), estos compuestos son precursores de los fosfolípidos que constituyen las membranas celulares.

Propiedades: Absorbido por via oral, este aceite permite combatir la desecación cutánea, mejora la hidratación y al estar mejor la piel se vuelve más suave.

Tradicionalmente se ha utilizado para prevenir la formación de arrugas en la piel, para mejorar el estado de las estrías y para reforzar las uñas quebradizas.

 

 

Piel joven.

Brezo (Erica cinerea L.)

En fitoterapia se utilizan sus flores recolectadas cuando empiezan a abrirse por sus propiedades frente a diversas infecciones renales.

Propiedades: Sus flavonoides y taninos tienen una acción antiinflamatoria que actúa especialmente sobre las paredes de la vejiga permitiendo aliviar los fuertes dolores asociados a la cistitis. Esta acción se ejerce también sobre la próstata y complementa la acción de la raíz de ortiga en el tratamiento de la hipertrofia prostática.

Además, el brezo es fuertemente diurético, lo cual es interesante en caso de infecciones urinarias para eliminar toxinas.

 

Diurético, antiinflamatorio urinario, cistitis, urolitiasis.