logotipo

img_google
 

MINIAYUNOS Y MONODIETAS

 

FITOTERAPIA

Básico

Plantas

Tratamientos para:

 

Antienvejecimiento

Aparato urinario

Cansancio

Circulación

Enfermedades mujer

Huesos-Articulaciones

Insomnio-Nerviosismo

Piel-Belleza

Problemas respiratorios

Sobrepeso

Retención líquidos

Tensión-colesterol

Trastornos digestivos

 

Cremas

Deportistas

Dejar de fumar

Infusiones

VITAMINAS

Guía práctica

Soluciones en general

Para mujeres

Para hombres

Para niños

Para adolescentes

Para mayores

Para embarazadas

Para deportistas 

 

NUTRICIÓN

Enfermedades comunes

Propiedades alimentos

Menús

Zumos

Retención líquidos

Síndrome premenstrual

Dieta grupo sanguíneo

Grupo 0

Grupo A

Grupo B

Grupo AB

DEPURACIÓN

Depuración natural

Programa 30 días

Programa 9 días

Fin de semana

Miniayunos

Dieta líquida

 

Si no estás dispuesto a seguir un programa prolongado de dietas, los miniayunos y las monodietas te pueden servir como una breve introducción hace un estilo de vida sano

Los miniayunos y las monodietas, practicados regularmente son tan eficaces que puedes usarlos como sustituto del resto de programas. Pueden durar uno o dos días y, permiten elegir entre un programa estricto u otro más suave que puede compaginarse fácilmente con el trabajo. La brevedad del programa reduce el riesgo de padecer efectos secundarios severos, pero es importante tomar como mínimo entre seis y ocho vasos de agua durante el día para minimizar cualquier síntoma.

La noche anterior al inicio del miniayuno o la monodieta, cene temprano. La cena debe ser ligera y consistir en, por ejemplo, una ensalada o bien hortalizas ligeramente cocidas con una patata al horno o una ración de arroz integral, quínoa o mijo. Este plato puede ir precedido de una sopa de verduras o seguido de fruta cruda o cocida sin endulzar.

MINIAYUNO

A personas acostumbradas a comer tres veces al día no les gusta la idea de ayunar, aunque sólo sea por un día. Sin embargo, realizamos con frecuencia estos ayunos cuando tenemos la gripe o padecemos trastornos digestivos.

Desayunar significa precisamente romper el ayuno nocturno, que ya habrás prolongado cenando temprano la noche anterior. Este ayuno puede dilatarse fácilmente hasta el mediodía, simplemente bebiendo agua con rodajas de limón o de lima biológicos, o bien con su zumo si no los son. Otra opción consiste en tomar un zumo de hortalizas recién hecho. Si se suman ambas opciones, se consigue fácilmente mantener un ayuno de 18-20 horas. Este ejercicio puede repetirse semanalmente o bien dos veces al mes.

Rompe el ayuno al mediodía o a primera hora de la tarde con una comida ligera, por ejemplo, una ensalada o bien hortalizas ligeramente cocidas con una patata al horno o una ración de arroz integral, quínoa o mijo y, luego una pieza de fruta. Por la noche repite el menú del mediodía, pero variando las hortalizas. Añádales pescado, aves (quitándole la piel), un huevo o bien un plato vegetariano, y tome luego fruta fresca.

Otra opción para llevar a cabo el miniayuno es tomar únicamente una comida y beber a lo largo del día agua, zumo de hortalizas, o tisanas de hierbas en abundancia. La comida , que preferiblemente debe tomarse a media tarde, puede ser a base de pescado o bien de arroz integral, quínoa o mijo, así como hortalizas, al vapor o bien en ensalada, y fruta fresca.

MONODIETAS

Las monodietas son una buena forma de empezar una depuración, especialmente para las personas con hipoglucemia, ya que se permite tomar varias comidas a base de un solo alimento ricos en féculas o azúcares de liberación lenta. Al tomar sólo un tipo de alimento durante uno o dos días , se reduce la carga tóxica que soporta el organismo.

Puede optar por tomar los alimentos (biológicos si es posible) crudos o cocidos. Durante una dieta a base de alimentos crudos, puede tomar diariamente hasta un kilo y medio de un solo tipo de fruta u hortaliza cruda. Si sigues una dieta a base de alimentos cocidos, puedes tomar cada día hasta un kilo o kilo y medio de patatas o bien hasta medio kilo (peso en seco) de arroz integral, alforfón, quínea o mijo. La opción de los cereales puede ayudar a bajar la presión sanguínea. Los alimentos deben cocerse únicamente con agua, pero puede añadir a cada plato una cucharadita de aceite de oliva y el zumo de una lima o un limón.

Elige una de las siguientes opciones para seguir una monodieta de frutas u hortalizas.

Manzana: ayuda a reducir el colesterol por su alto contenido en fibra.

Uva: rica en potasio y en azúcar de liberación lenta.

Pera: rica en fibra, vitamina C y potasio.

Papaya: contiene enzimas que favorecen la digestión.

Zanahoria: previene los gases y alivia el ardor de estomago.

Apio: aumenta la producción de orina, lo que favorece la depuración,

Después de la monodieta.

Para volver a una dieta más variada, incorpora  los alimentos de forma progresiva, ya que si tomas comidas fuertes se te hinchara la barriga, incluso si la monodieta sólo ha durado un día. Desayuna fruta fresca, un yogur natural semidesnatado. En el almuerzo, toma una ensalada con queso fresco o tofu y fruta fresca. Se te quedas con apetito, añade una patata al horno o bien una ración de arroz, quínoa o mijo. Para cenar toma hortalizas salteadas o ligeramente cocidas acompañadas de pescado, aves (sin la piel), tofu o quorn. A continuación toma fruta fresca.