MINIAYUNOS Y MONODIETAS |
|||||
|
FITOTERAPIA Básico Tratamientos para:Antienvejecimiento Aparato urinario Cansancio Circulación Enfermedades mujer Huesos-Articulaciones Insomnio-Nerviosismo Piel-Belleza Problemas respiratorios Sobrepeso Retención líquidos Tensión-colesterol Trastornos digestivos
VITAMINAS
Para mujeres NUTRICIÓN DEPURACIÓN
|
Si no estás dispuesto a seguir un programa prolongado de dietas, los miniayunos y las monodietas te pueden servir como una breve introducción hace un estilo de vida sano Los miniayunos y las monodietas, practicados regularmente son tan eficaces que puedes usarlos como sustituto del resto de programas. Pueden durar uno o dos días y, permiten elegir entre un programa estricto u otro más suave que puede compaginarse fácilmente con el trabajo. La brevedad del programa reduce el riesgo de padecer efectos secundarios severos, pero es importante tomar como mínimo entre seis y ocho vasos de agua durante el día para minimizar cualquier síntoma. La noche anterior al inicio del miniayuno o la monodieta, cene temprano. La cena debe ser ligera y consistir en, por ejemplo, una ensalada o bien hortalizas ligeramente cocidas con una patata al horno o una ración de arroz integral, quínoa o mijo. Este plato puede ir precedido de una sopa de verduras o seguido de fruta cruda o cocida sin endulzar. MINIAYUNO A personas acostumbradas a comer tres veces al día no les gusta la idea de ayunar, aunque sólo sea por un día. Sin embargo, realizamos con frecuencia estos ayunos cuando tenemos la gripe o padecemos trastornos digestivos. Desayunar significa precisamente romper el ayuno nocturno, que ya habrás prolongado cenando temprano la noche anterior. Este ayuno puede dilatarse fácilmente hasta el mediodía, simplemente bebiendo agua con rodajas de limón o de lima biológicos, o bien con su zumo si no los son. Otra opción consiste en tomar un zumo de hortalizas recién hecho. Si se suman ambas opciones, se consigue fácilmente mantener un ayuno de 18-20 horas. Este ejercicio puede repetirse semanalmente o bien dos veces al mes. Rompe el ayuno al mediodía o a primera hora de la tarde con una comida ligera, por ejemplo, una ensalada o bien hortalizas ligeramente cocidas con una patata al horno o una ración de arroz integral, quínoa o mijo y, luego una pieza de fruta. Por la noche repite el menú del mediodía, pero variando las hortalizas. Añádales pescado, aves (quitándole la piel), un huevo o bien un plato vegetariano, y tome luego fruta fresca. Otra opción para llevar a cabo el miniayuno es tomar únicamente una comida y beber a lo largo del día agua, zumo de hortalizas, o tisanas de hierbas en abundancia. La comida , que preferiblemente debe tomarse a media tarde, puede ser a base de pescado o bien de arroz integral, quínoa o mijo, así como hortalizas, al vapor o bien en ensalada, y fruta fresca.
|