¿Cómo se usan las plantas medicinales?

 
 

 

FITOTERAPIA

Básico

Plantas

Tratamientos para:

Antienvejecimiento

Aparato urinario

Cansancio

Circulación

Enfermedades mujer

Huesos-Articulaciones

Insomnio-Nerviosismo

Piel-Belleza

Problemas respiratorios

Sobrepeso

Retención líquidos

Tensión-colesterol

Trastornos digestivos

Cremas

Deportistas

Dejar de fumar

Infusiones

VITAMINAS

Guía práctica

Soluciones

Para mujeres

Para hombres

Para niños

Para adolescentes

Para mayores

Para embarazadas

Para deportistas 

 

NUTRICIÓN

Enfermedades comunes

Propiedades alimentos

Menús

Zumos

Retención líquidos

Síndrome premenstrual

Dieta grupo sanguíneo

Grupo 0

Grupo A

Grupo B

Grupo AB

DEPURACIÓN

Depuración natural

Programa 30 días

Programa 9 días

Fin de semana

Miniayunos

Dieta líquida

Se pueden utilizar de maneras muy diferentes para afrontar distintos tipos de problemas de salud, de manera natural y sin efectos colaterales. Veamos a continuación como emplearlas correctamente.

 

TE

Existen varias maneras de prepararlo, según la indicación dada o el tipo de hierba

a) Tisana

  • Hierve agua y agrega 1 ó 2 cucharaditas de hierbas secas o frescas por cada taza de agua, tapando el recipiente.

  • Hierve de 3 a 5 minutos y retíralo del fuego.

  • Después de unos minutos de reposo, cuela y bebe sin endulzar de 3 a tazas diarias.

b) Infusión

  • Agrega agua hirviendo sobre las hierbas secas o frescas en una proporción de 1 ó 2 cucharaditas por cada taza de agua.

  • Tapa y deja reposar de 5 a 10 minutos.

  • Luego, toma el té, preferentemente sin endulzar, 3 a 5 tazas por día.

  • Este método de preparación está indicado para las partes tiernas de la planta. Si utilizas semillas, troncos o raíces pica todo finamente y el tiempo de reposo en agua hirviendo deberá ser de 30 minutos.

c) Maceración.

  • Remoja 1 ó 2 cucharaditas de hierbas secas o frescas por cada taza de agua durante unas 12 a 18 horas para las partes más delicadas de la planta (flores y hojas), de 18 a 24 horas para las partes duras, y deja a temperatura ambiente.

  • Luego calienta, cuela y bebe sin endulzar.

d) Decocción.

  • En un recipiente de loza o vidrio coloca agua fría y 1 ó 2 cucharaditas de hierbas secas o frescas.

  • Lleva a fuego lento y mantenlo de 10 a 30 minutos.

  • Deja en reposo durante algunos minutos, cuela y bebe el té sin endulzar de 3 a 5 veces por día.

BAÑOS DE HIERBAS

Tienen efectos sedantes, estimulantes y refrescantes.

Se recomiendan una vez al día y se preparan haciendo un té por infusión o decocción con un puñado de hierbas y un litro de agua. Luego cuela y mezcla con el agua con la que te darás el baño.

Otra forma es preparar una bolsita de tela fina para envolver allí las hierbas y sumergirla en el agua durante el baño.

BUCHES Y GÁRGARAS

Se recomiendan para las afecciones en la boca y garganta.

Se prepara un té por decocción con 1 ó 2 cucharas soperas de la hierba prescrita por cada taza de agua.

Con esta bebida se hacen gárgaras o buches.

TINTURAS

Esta forma de uso de las hierbas medicinales se emplea cuando se desea que los principios activos de una planta actúen lo más rápidamente posible sobre los órganos afectados. Esto sucede mediante la absorción de esos principios a través de la mucosa de la boca.

  • Se prepara cubriendo 50 gramos de la hierba con medio litro de alcohol dentro de un recipiente de vidrio transparente.
  • Cierra bien y coloca el frasco al sol durante una semana aproximadamente.
  • Después cuela el contenido usando un paño limpio.
  • Déjalo reposar un día y luego pasa el liquido colado por un filtro de papel, y toma la dosis indicadas.

POMADAS

Actúan de manera semejante a las cataplasmas, pero pueden permanecer más tiempo sobre la piel.

  • Se preparan mezclando la hierba indicada (amasada o su zumo) con una sustancia grasa, como la vaselina o aceite de coco o almendras.
  • También se puede hacer una pomada cocinando una cucharada y media de la hierba indicada con 200 gramos de vaselina durante dos o tres minutos.
  • Luego cuela y deja enfriar en un frasco de vidrio. Aplica cuando sea necesario.

COMPRESAS

Estimulan los tejidos y órganos a través de la piel. Se utilizan en heridas y contusiones.

  • Para hacer una compresa es necesario preparar un té por infusión o decocción en una proporción de 1 a 2 cucharadas soperas por cada  200 ó 300 ml de agua.
  • Humedecer el té en un paño de algodón, escurrir un poco y aplicar en la zona afectada 1 a 3 veces al día

CATAPLASMAS

Son semejantes a las compresas, sólo que en este caso se aplican directamente las hierbas sobre las partes afectadas. Están especialmente indicadas para casos de heridas de difícil cicatrización y contusiones agudas.

  • Cuando se usan hierbas frescas deben estar bien limpias, y se pueden amasar y envolver en una tela muy fina colocándolas luego directamente sobre la piel.
  • Si se usan hierbas secas, hay que colocarlas en una bolsa de tela fina, remojarlas en agua caliente, exprimir y aplicar sobre la zona afectada.
  • Dejar actuar durante unos 30 minutos.

POLVOS MEDICINALES.

Los preparados con hierbas en polvo, pueden utilizarse de manera interna y externa.

  • Para uso interno: diluye una pequeña cantidad de polvo de hierba en un vaso de agua y toma 3 veces al día media hora antes de las comidas.
  • Para uso externo: mezcla el polvo con aceite, vaselina o agua y aplica sobre la piel herida o inflamada.

ÓLEO DE HIERBAS

Las hierbas medicinales se usan de esta manera cuando no es posible hacer pomadas o compresas. Se recomienda para los mismos usos que éstas.

  • Toma un puñado de hierbas secas o frescas, colócalas en un recipiente de vidrio marrón y cúbrelas con aceite de oliva.
  • Cierra bien el frasco y deja reposar de 2 a 3 semanas al sol.
  • Filtra y saca el agua que pudo haberse formado.

INHALACIONES

Muy buenas para las afecciones de las vías respiratorias, ya que permiten aprovechar los efectos del vapor del agua caliente con el aroma de sustancias volátiles como el eucalipto y el romero.

  • Para su uso coloca la hierba en agua hirviendo en una proporción de 1 a 2 cucharadas de hierba por cada medio litro de agua.
  • Inhala y exhala durante unos 15 minutos.
  • El uso de una toalla sobre los hombros, la cabeza y el recipiente, aumenta la eficacia del tratamiento.

PRECAUCIONES EN EL USO DE PLANTAS MEDICINALES

Como ocurre en todos los aspectos de la vida, hay que consultar con los expertos antes de iniciar un tratamiento con plantas medicinales.

Puede ocurrir, por ejemplo, una mala combinación, que termina por hacer que el efecto de una planta bloquee el de otra cuando se usan simultáneamente.

También hay plantas que pueden estar contraindicadas para problemas previos que pudiera tener la persona que la consume. Por ejemplo, la melisa está totalmente contraindicada para personas que tienen hipotiroidismo, porque bloquea el trabajo de la tiroides empeorándola.

Además puede tener interacción con productos químicos de laboratorio. Hay medicamentos para el corazón por ejemplo, que si se toman con zumo de pomelo no actúan, porque este fruto bloquea su metabolismo en el hígado y es como si no se hubiera tomado nada.

Otro ejemplo, hoy en día se usa habitualmente para las depresiones menores el hipérico. Es buenísimo, pero si al mismo tiempo se está tomando un anticonceptivo, el hipérico bloquea su efecto. Lo mismo hace con drogas para el HIV.

Con las plantas medicinales también vale el consejo de no automedicarse. Hay que informarse bien antes de consumir una planta medicinal. Son excelentes y sin efectos adversos en la medida que estén controladas por alguien que realmente conozca el tema.