logotipo

img_google
 

DIETA DE DEPURACIÓN EN 9 DÍAS

 

FITOTERAPIA

Básico

Plantas

Tratamientos para:

 

Antienvejecimiento

Aparato urinario

Cansancio

Circulación

Enfermedades mujer

Huesos-Articulaciones

Insomnio-Nerviosismo

Piel-Belleza

Problemas respiratorios

Sobrepeso

Retención líquidos

Tensión-colesterol

Trastornos digestivos

 

Cremas

Deportistas

Dejar de fumar

Infusiones

VITAMINAS

Guía práctica

Soluciones en general

Para mujeres

Para hombres

Para niños

Para adolescentes

Para mayores

Para embarazadas

Para deportistas 

 

NUTRICIÓN

Enfermedades comunes

Propiedades alimentos

Menús

Zumos

Retención líquidos

Síndrome premenstrual

Dieta grupo sanguíneo

Grupo 0

Grupo A

Grupo B

Grupo AB

DEPURACIÓN

Depuración natural

Programa 30 días

Programa 9 días

Fin de semana

Miniayunos

Dieta líquida

 

La dieta  de depuración  de 9 días está pensada para quienes deseen una depuración rápida. Se trata de un programa estricto y no debe realizarse antes de haber eliminado las sustancias químicas. Debes de haber reducido hasta prácticamente anular el consumo de cafeína, alcohol, azúcar refinado, fármacos, tabaco.

 

Durante los días previos a la depuración, prepara tu aparato digestivo tomando una dieta ligera a base de fruta, hortalizas, arroz, quínoa o mijo, además de pollo o pescado.

PRIMER DÍA

Es un día de ayuno moderado, puedes tomar un caldo de potasio o comer fruta (exceptuando los cítricos).

Caldo de potasio: Si optas por el caldo de potasio toma una taza cada dos horas.

  • Trocea un kilo y medio de hortalizas variadas, a ser posible de cultivo biológico. Lávalas bien y raspa los tubérculos y bulbos, pero si son biológicos no los peles.

  • Añade una ramita de perejil y, si tienes ocasión, hojas de remolacha y nabo.

  • Colócalo todo sin aliñar en un cazo de acero inoxidable y vierte dos litros de agua mineral.

  • Llévalo a ebullición y déjalo reposar durante 30 minutos.

  • Déjalo enfriar, cuélalo y guarda el caldo en el frigorífico.

Fruta: Si optas por la fruta puedes tomar hasta 1,2 Kg de manzanas, peras, uvas, melocotones, albaricoques, mangos o papayas. Come una pieza de fruta cada dos horas.

 

SEGUNDO DÍA

Desayuno: Para desayunar; o a lo largo de la mañana, toma zumo de hortalizas.

Los zumos de zanahoria, remolacha y apio son excelentes para la depuración. Sin embargo, para evitar tomar demasiado azúcar; es mejor diluir el de zanahoria y el de remolacha en zumo de apio o de otras hortalizas.
Otras hortalizas adecuadas para tomar en zumo son el brécol, las de hojas verdes como la col, la lechuga, las verduras de primavera, las hojas de nabo y de remolacha, los tomates, las cebollas. Para condimentar los zumos, añádeles especies secas, como canela, o bien hortalizas picantes, por ejemplo guindillas verdes. Si te gustan las algas, bate el zumo con una o dos láminas de algas secas.
Almuerzo y cena: Prepara hortalizas ligeramente cocidas al vapor o salteadas, o bien una ensalada que contenga como mínimo cuatro hortalizas, aliñándola con vinagreta de ajo, aceite de oliva, zumo de limón y hierbas frescas. Si lo deseas puedes tomar además una pieza de fruta.

 

TERCER AL OCTAVO DÍA

Del tercer al octavo día, el régimen es un poco menos estricto. Sigue bebiendo como mínimo entre seis y ocho vasos de líquido al día (agua, tisanas de hierbas o zumos de hortalizas). Toma algún suplemento de vitaminas y minerales. Al levantarte toma uno o dos vasos de agua. Puedes añadirle unas rodajas de limón o lima biológico. Si no son biológicos, agrega sólo el zumo.

Desayuno: 250-300 g de fruta (excepto plátanos y aguacates), cruda o cocida, sin azúcar ni edulcorantes, y 30-60 g de frutos secos o semillas recién descascaradas, por ejemplo de girasol o de calabaza.

 

Almuerzo y cena: Son intercambiables. Elige  como mínimo cuatro tipos de hortalizas, incluidas las variedades de color verde, anaranjado y rojo, así como brotes y un puñado de hierbas frescas. Toma las hortalizas crudas, en ensalada o bien ligeramente cocidas al vapor durante tres o cuatro minutos. Puedes saltearlas, empleando sólo el aceite necesario para que no se adhieran a la sartén. Remuévelas continuamente con una cuchara de madera y no dejes que se doren para que estén más crujientes. Prepara un caldo de verduras, con las hortalizas y especias que prefieras, y añádele una patata o bien arroz, mijo o quínoa. Para obtener proteínas, añádele pescado (al horno o  al vapor), tofu o bien legumbres como judías o lentejas. Si no has saciado tu apetito toma algo de fruta.

 

NOVENO DÍA

No basta con nueve días para cambiar los malos hábitos o eliminar las ansias de comer determinados alimentos. Por este motivo no te des atracones de tu comida preferida al día siguiente de haber finalizado la depuración. A partir de hoy te prepararás para volver a comer normalmente reintroduciendo en tu dieta una mayor variedad de alimentos, como cereales integrales, plátanos y aguacates.

Desayuno: Elige una de estas opciones:

Copos de avena o de mijo hervidos con yogur.

Copos de maíz o arroz inflado sin azúcar, con leche de soja o de frutos secos y fruta troceada.

Batido de fruta y cereales: bate 200 ml de leche de soja o de frutos secos, un plátano, una cucharadita de harina o copos de avena y bayas u otras frutas, como un melocotón o dátiles frescos.

Almuerzo y cena: Hortalizas en ensalada o ligeramente cocidas al vapor, igual que en el tercer y octavo días. En una de las comidas, toma pan integral con  un poco de mantequilla y fruta fresca, y en la otra, pescado, pollo, huevos o un plato a base de hortalizas que contenga por lo menos dos fuentes distintas de proteínas vegetales: cereales, semillas, frutos secos o legumbres. Toma fruta fresca y yogur, ya sea de leche o de otro tipo.