|
|
|
| A la vista de su mayor
proximidad al Sol, cabría esperar que Venus fuera un poco
más cálido que la Tierra. Pero en realidad se trata de un
infierno con temperaturas superficiales de 470ºC, lo bastante
elevadas como para fundir el plomo y el cinc. La explicación de
esta disparidad se encuentra en la atmósfera de dióxido
de carbono, una capa tan densa que la presión en la superficie
del planeta alcanza casi cien veces la de la Tierra. Esta envoltura
pesada
retiene el calor solar atrapado en la superficie a través de un
efecto invernadero extremo. En consecuencia, se registran temperaturas
abrasadoras. Las capas de nubes se extienden hacia arriba desde una
altura de 48 kilómetros sobre la superficie. No se trata de
nubes normales, sino consistentes casi por completo en gotitas de
ácido sulfúrico distribuidas uniformemente sobre el
planeta. Venus (Afrodita para los griegos e Ishtar para los babilonios) es la diosa del amor y la belleza. El planeta fue nombrado así posiblemente porque es el planeta más brillante de todos. La primera nave espacial en sobrevolar Venus fue la estadounidense Mariner2 en 1962, y entre 1961 y 1983 por las sondas Venera de la Unión Soviética. La tectónica de placas recicla y moldea la corteza terrestre. En este proceso, los continentes "cabalgan" sobre placas enormes. Los estudios radáricos de la sonda Magallanes entre 1990 y 1992 mostraron que en Venus operan procesos muy distintos. Se observaron estructuras con formas de domo que indican afloramientos de lava precedentes del manto del planeta, los cuales, junto con una actividad volcánica y global, son responsables del reciclaje de la corteza y esculpen un paisaje desolador. El 85% de la superficie venusiana está ocupado por llanuras de lava que se parecen a los mares basálticos de la Luna. Se han descubierto volcanes enormes y cadenas montañosas gigantescas: los montes Maxwell se alzan 12 kms sobre las llanuras circundantes. Las dos masas continentales principales del planeta son Aphrodite Terra, que se extiende desde el ecuador hacia el hemisferio sur, e Ishtar Terra, en las latitudes altas del hemisferio boreal. Se estima que Venus posee 900 cráteres de impacto, todos ellos mayores de 3 kms. La densa atmósfera ha protegido la superficie de asteroides y cometas más pequeños, y sólo los objetos grandes sobrevivieron el trayecto atmosférico hasta llegar al suelo. Los cráteres son bastantes jóvenes en términos geológicos, con edades inferiores a 500 millones de años. Al parecer, la actividad volcánica ha borrado los cráteres de impacto más antiguos. |
|
Las nubes nunca se aclaran en Venus. La atmósfera superior del planeta rota cada cuatro días, mucho más rápido que los vientos suaves en la superficie. |
|
Ovda Regio, una llanura en una de las regiones de tierras altas de Venus, ha sufrido un proceso intenso de plegamiento y fractura y muestra un aspecto sin equivalente en la Tierra. |
| Venus rota muy
despacio, una vez cada 243 día terrestres, 18 días
más
de lo que invierte en girar alrededor del Sol. Y no rota de oeste a
este
como el resto de los planetas, sino de este a oeste. Este movimiento
retrógrado y lento ejerce efectos llamativos en el calendario venusiano. Un observador situado en Venus vería que el Sol sale por el oeste , cruza el cielo y se pone por el Oeste 59 días más tarde. Es posible que una colisión con un asteroide o un cometa obligara al planeta a seguir este giro invertido. Ni siquiera los observadores del cielo más bisoños tienen la más mínima dificultad para localizar el brillante Venus, llamado a veces el lucero de la tarde o del alba. Venus brilla tanto que puede parecer un avión con las luces de aterrizaje encendidas, y puede llegar incluso a proyectar sombras débiles en las condiciones adecuadas. Debe su brillo a su gruesa cubierta nubosa, que refleja el 76% de la luz solar que incide sobre ella. El ciclo de apariciones de Venus se parece al de Mercurio, si bien su mayor duración lo hace más sencillo de seguir. Venus realiza cinco apariciones cada ocho años. Su período de visibilidad óptima abarca desde la época anterior a la máxima elongación matutina, pasando por la conjunción inferior. Este período comprende unas 25 semanas. Cuando Venus se halla en máxima elongación muestra un tamaño aparente de 25 segundos de arco y presenta fase de cuarto. Cerca de la conjunción inferior crece hasta 60 segundos de arco (1 minuto) y se revela como una delgada lúnula. El brillo de Venus siempre resulta deslumbrante cuando se observa en un cielo oscuro. Por eso , los observadores experimentados prefieren observarlo durante el crepúsculo, o incluso a plena luz del día. Para ello siguen al planeta a medida que la luz de la aurora se torna en mañana, o bien localizan el planeta por su diferencia de coordenadas respecto al Sol. Al telescopio, las nubes de Venus no suelen mostrar rasgo alguno. Sin embargo, algunos observadores han podido detectar a veces algunas manchas macilentas en el disco blanco, rasgos seguramente vinculados a las nubes. En ocasiones se ha apreciado un resplandor sutil en el hemisferio oscuro de Venus cuando el planeta muestra fase de lúnula. Este brillo, llamado "luz cenicienta", se debe probablemente a una ilusión óptica. Venus pasa de vez en cuando ante el disco solar durante la conjunción inferior. Estos sucesos, llamados tránsitos, ocurren de dos en dos con un intervalo de ocho años entre los miembros de cada par. El próximo par de tránsitos sucederá el 8 de Junio de 2004 y el 6 de Junio de 2012. Venus cruzará en 2004 la parte austral del Sol, y la boreal en 2012. |
| Planetas |
Sol |
Luna |
Constelaciones |
Galaxias |
Cometas |
asteroides |
Meteoritos |
Aurora boreal |
Glosario |
Noticias |
Galería |
| Vía Láctea |
Mercurio |
Tierra |
Marte |
Júpiter |
Saturno |
Urano |
Neptuno |
Plutón |