IO EUROPA GANIMEDES CALISTO |
OBSERVACION DE LOS SATELITES JOVIANOS |
| Júpiter domina un conjunto de al menos
24 satélites que constituyen una especie de Sistema Solar en
miniatura. Los cuatro mayores son Io, Europa, Ganímedes y
Calisto, en orden
de distancia de Júpiter. Los descubrió Galileo Galilei en
Enero de 1610, en lo que significó uno de sus primeros hallazgos
telescópicos, y reciben el nombre conjunto de satélites
galileanos. Un par de prismáticos normales permiten emular la proeza de Galileo. Si se observa Júpiter a la misma hora cada noche y se dibujan en un papel los satélites alrededor de un círculo grande que represente Júpiter, se pondrá de manifiesto el patrón de movimientos de os minúsculos puntos de luz que flanquean el planeta. Estos satélites tienen magnitudes 5 y 6, y vistos al telescopio, incluso con los mayores aumentos, parecen meros puntos de luz. Siguen órbitas que coinciden con el plano ecuatorial de Júpiter, que casi coincide con nuestra línea visual. Por tanto, de vez en cuando se observa el lento tránsito de uno o varios satélites por delante del disco de Júpiter a lo largo de varias horas. En esas condiciones puede que cueste ver el satélite, pero su sombra oscura resulta muy manifiesta. Los satélites producen efectos tridimensionales llamativos cuando sus órbitas los llevan al otro lado de Júpiter. Previamente a la oposición del planeta, los satélites se adentran en la sombra del planeta antes de ocultarse tras su disco, de manera que parecen desvanecerse en el espacio. La sombra joviana se orienta de otro modo pasada la oposición, y entonces los satélites reaparecen de improviso al emerger de la sombra del planeta. Cada satélite es distinto. Io presenta un vulcanismo violento que lo recubre de lava cada pocos millones de años. Europa alberga un océano de agua bajo una corteza brillante de hielo. También Ganímedes podrá albergar agua bajo su superficie de roca y hielo, y posee un campo magnético. Calixto exhibe una corteza muy antigua y craterizada. |