La también llamada Evaluación Ambiental Estratégica (EAE), fue aprobada el 21 de Julio (2001) e
integra los aspectos ambientales en la toma de decisiones estratégicas en cualquier ámbito de actividad, tal y como demanda el Tratado de Amsterdam, reforzando las Evaluaciónes de Impacto Ambiental (EIA) de proyectos que se venian realizando hasta el momento.
Las EAEs deberán llevarse a cabo durante la preparación de planes y programas de varios sectores, como el agrario, forestal, pesquero, energía, industria, transporte, gestión de residuos, gestión de aguas, telecomunicaciones, turismo, planeamiento urbanístico, y planificación territorial. La EAE también deberá aplicarse a cualquier plan o programa que pueda afectar a espacios naturales de importancia europea.
Los Estados miembros de la Comunidad Europea han de adaptar esta Directiva antes del 20 de junio de 2004.