El adiestramiento de un periquito debe empezar cuando este es aún joven, hablándole de forma tranquila, ganándonos su confianza hasta que se acostumbre a nuestra presencia.
Poco a poco podemos intentar acercar nuestra mano, primero deberemos acostumbrarlo a verla cambiando la comida o limpiando la jaula. Con el tiempo podemos ofrecerle golosinas dejando la mano y apartándola lo justo para que no se asuste de modo que acabe aceptándolas directamente de nuestra mano y llegue a aceptar caricias. Esto nos puede llevar meses de trabajo y la intención es conseguir que nuestra presencia altere lo menos posible a nuestros animales. Asimismo podemos entrenar a ciertos animales para que no se asusten en exposiciones, concursos, etc.
Si queremos enseñarle a hablar tendremos que tratarle del mismo modo repitiéndole una y otra vez la misma palabra. A poder ser siempre por la misma persona y evitando las distracciones. Si vemos que nos ignora es inútil seguir. Tampoco podremos enseñarle nada en compañía de otros periquitos.
Además, no todos los periquitos aprenden a hablar.