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Iridología

La Iridologia es ante todo un método de diagnostico, consiste en leer en el iris ( la parte de la membrana vascular del globo ocular que da al ojo su color ) los signos de ciertos trastornos o enfermedades del organismo.

 

Los diferentes signos iridianos (anomalías  cromáticas , manchas, cavidades y relieves) no son las consecuencias de ciertas enfermedades sino que las preceden, es decir están presentes en el momento del nacimiento y persisten hasta la muerte. Se puede asimilar estos signos iridianos a las huellas genéticas de los puntos débiles del organismo y a predisposiciones a ciertas enfermedades.

Aunque la observación médica del ojo es muy antigua, la diagnosis moderna del iris debe sus orígenes al médico húngaro Ignatz von Peczely, que publicó sus descubrimientos en 1881.

 

La Iridología es una técnica no invasiva, precoz, preventiva y global; que permite observar al paciente como un todo y es siempre coadyuvante para otros métodos de diagnosis.

Con la Iridología se puede descubrir el órgano o problema antes de que el enfermo muestre los primeros síntomas asociados a la enfermedad concreta que padezca, pues ciertos signos iridianos se manifiestan antes que la propia enfermedad. La técnica iridológica, prestada por un profesional cualificado, juega un papel importante de prevención en la terapéutica natural.

Según los más prestigiosos especialista homeópatas, este método de diagnostico natural tiene múltiples ventajas, sobre otros métodos  más extendidos.

 

EL EXAMEN IRIDOLÓGICO

Permite  reconocer y diferenciar los diferentes signos presentes en cada iris. La posición ocupada por los signos corresponde a los diferentes órganos del cuerpo humano con los cuales tienen relaciones clínicas (no demostradas científicamente).

Topográficamente el iris está dividido en 12 sectores radiales (como la esfera de un reloj) y en 6 anillos concéntricos, el lugar que ocupa cada órgano varia según las diferentes escuelas.

Mapa del Iris

Los diferentes signos a reconocer son:

-las manchas toxínicas

-la densidad iridiana

-las manchas residuales

-los signos orgánicos

-las coloraciones anormales

 

Fieles a nuestra máxima, incorporamos en consulta el método de diagnóstico Iridológico; conscientes de que un método de diagnóstico con las virtudes de la Iridología no puede tener sino ventajas para nuestros pacientes, independientemente del tratamiento al que se esté o vaya a someter.

 

La Iridología es útil en todos los estados de salud y, evidentemente, enfermedad; así como en las diversas etapas de la vida. Al ser un método de diagnóstico naturista precoz, nos permite conocer con la mayor de las prontitudes posibles, cuáles son la naturaleza y constitución o predisposiciones que presenta la persona que se somete al diagnóstico.

 

El diagnóstico y seguimiento del paciente son, comparándolos con otros métodos, muy sencillos. Con la ayuda de aparatos de macro-reproducción y proyección (lupas, microscopios, y similares), el iridólogo establece su diagnóstico, detectando la vitalidad y resistencia, así como los factores hereditarios del paciente.

Al diagnóstico se le acompaña de una prescripción relativa a cambios de hábitos (dietéticos, higiénicos, funcionales, etc.), si son necesarios; El siguiente paso, y obligado, es el seguimiento de la evolución de las señales irídicas, mientras se va curando el trastorno o enfermedad.

El iridólogo al examinar el Iris del paciente, descubre desde la actividad y estado de todos los órganos y sistemas, así como los defectos estructurales, incluidos los posibles desequilibrios que las toxinas pudieran haber causado en nuestro organismo. El iridólogo experto puede fácilmente detectar las debilidades intrínsecas a nuestra naturaleza, predisposiciones y tensiones que pudiéramos padecer en el momento de la exploración irídica, los trastornos endocrinos, las lesiones y los cambios, sin olvidarnos de las inflamaciones, acumulaciones de medicamentos u otros productos químicos.