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Rejuvenecimiento Facial a través de técnica de rellenos por infiltraciones.

El tratamiento consiste en corregir arrugas en distintas zonas del rostro, tensar el mismo y redondearlo.

Las zonas que se tratan con más frecuencia son: 

La elección del tipo de material y la técnica dependerá del facultativo y de la duración del implante deseado por el paciente.

Él medico debe informar de los diferentes tipos de rellenos existentes en el mercado, comenzando por los más breves que suelen durar entre 3 y 6 meses, los de permanencia intermedia de 1 a 2 años, y los de larga duración de 5 a 7 años. Las técnicas se acomodan al tipo de producto a infiltrar.

Cualquiera de las técnicas empleadas es prácticamente indolora, se aplica una anestesia tópica en la zona a tratar y el paciente apenas nota una ligera molestia. Este proceso se realiza en la clínica en un tiempo mínimo y al paciente no le impide realizar su vida normal.

Cada sesión ira desplazada con un intervalo mínimo de 21  a 30 días, normalmente se necesita entre 2 y tres sesiones.

 

BOTOX

Las famosas patas de gallo, arrugas frontales, son zonas delicadas que no se puede infiltrar cualquier producto. La toxina botulínica o anulador de expresiones  da unos resultados magníficos a la semana de infiltrarlo; a los 15 días se revisa y su tiempo de duración es de 6 meses, pasado este tiempo nos aparecerán nuevamente  las mismas arrugas de antes, ni mas ni menos.

El gabinete médico recomienda realizar 2 sesiones en el  primer año, y posteriormente una anual.

 

MESOTERAPIA FACIAL

Hay dos formas de hidratar y nutrir la piel, las cremas son importantes, a cada edad se debe de utilizar una crema adecuada y los hábitos alimenticios y la ingesta de agua son iguales de importante.

La experiencia nos dice que la edad limita la fabricación de elastina y colágeno, la mesoterapia  es una de las técnicas que se utilizan para la penetración de estos principios, que son tan importantes para la piel.

A través de unos pinchazos se introduce un cóctel especial para cada paciente. Sus funciones son reafirmantes, tensoras, rejuvenecedoras.

Las zonas que se pueden tratar son la cara y el cuello; el protocolo de seguimiento son de 6 sesiones, repartidas las cuatro primeras cada 15 días, y las dos restantes una cada mes. A los 6 meses de comenzado el tratamiento se recomienda una sesión de recuerdo.