Tomamos nota


JOAN PASQUAL LLOPIS CANO

L´Entesa en general ha podido parar la caída electoral de los grupos que la componen. En la comarca se ha recuperado un concejal que ahora se centra en L´Alfás, que ha conseguido 2 concejales con el grupo innovador que encabezaron Javier Arcadi y Maika Granados.La decepción surgida por las expectativas que tenían los participantes en estas elecciones como es el caso de Francisco Barco en Benidorm, Jose Luis Llinares en La Vila, Salvador Llopis en Callosa, Lluis Font en Polop y yo mismo en Altea se valora distintamente pero hay un denominador común, y no es otro que el no habernos presentado municipalmente con los Verdes. La izquierda en una comunidad donde se presume de económicamente privilegiada no tiene su proyecto el sentido que pudiera tener en otras comunidades, ya que las necesidades no son las mismas y el movimiento obrero nace por los abusos que ejercen los poderes económicos sobre los trabajadores realmente necesitados. Pero hoy, el gran problema es la presión que el crecimiento urbanístico ejerce desconsideradamente sobre la naturaleza y la propia ciudad, y la izquierda debe perder apoyos para ganar los ecológicos. Y esto no se tiene claro.
Es difícil que un trabajador compare los contratos laborales que tienen sus compañeros en el Hotel Tanit donde trabaja Paco Barco, con los que tienen los demás hoteles: temporales y a bajo jornal. Pero es que los empresarios desaprensivos en colaboración con los alcaldes, ponen en contra a los medios de comunicación, ya que no interesa que se sepa que las empresas pueden ganar dinero sin necesidad de fomentar la precariedad, la inmigración ilegal, etc.
En La Vila, el aumento de obras: permisos de obra, puestos de trabajo, lleva a la población a que decida apoyar opciones mas de derechas, por la misma falta de información.
El problema en Callosa es el mismo que el que ha pretendido provocar, y en parte lo ha conseguido, Pere Major con el Bloc, quitarle los votos a la izquierda con un seudo nacionalismo para luego negociarlos con la derecha, como es el caso de Gandía o la propuesta de seguir gobernando con el PP callosino.
En Polop el error fue la falta de sensibilidad a la hora de poder organizar un colectivo de partidos opuestos al PP, que el PSOE y el grupo Independiente no atendió la petición de l´Entesa.
Y en Altea ha ocurrido que hemos podido, no sólo congelar la caída electoral, si no que hemos subido en votos, tantos que apenas nos ha faltado nada para conseguir el ansiado concejal portavoz de una ilusionada izquierda, además de haber perdido 200 votos que han ido al Bloc en barrios de tradición de izquierda. El voto verde nos ha perjudicado, pues ha ido al Bloc, a pesar de haber estado trabajando mucho en la única plataforma contra el puerto deportivo. Paca Sevila mirando más las cosas en clave electoral, se ocupó que nosotros no fuéramos pioneros en la nueva asociación del Algar, cuando fue Esquera Unida la que inició la defensa del río años antes; pero no se la consideró, mas bien se la evitó; así funciona el nacionalismo de derechas a lo Jordi Pujol.
El tomar un papel predominante con el No a la guerra no ha servido para que el elector pueda entender que queríamos traer al Ayuntamiento, a las escuelas, a los jóvenes y a las calles, una Cultura de Paz e incomprensiblemente, en Altea, se valoró no se qué, porque a Paca Sevila no se la vio en las manifestaciones por ningún lado, probablemente porque Viçent Martí no tenga muy claro lo de Sharon y los Palestinos.
Pero no ha importado donde ha estado cada uno en estos 4 años, la Esquerra en la calle, el Bloc en el Ayuntamiento consumiendo cámara, manipulando las Ampas, los Consells escolares, les escoles en valenciá, etc... creando, como dicen, el tejido social. ¿y los inmigrantes? y ¿los contratos basura? y ¿la falta de viviendas públicas de alquiler para que no abusen de los trabajadores vengan de donde vengan? Y ¿el plan hidrológico? Y ¿el pueblo saharaui? ¿Donde estaba el Bloc? En la política, como ha de ser. Hemos tomado nota.